martes, 6 de diciembre de 2011

Casa de Campo



Para una madrileña como yo, hablar de la Casa de Campo resulta casi imposible. Demasiados recuerdos vienen a la mente. Se la conoce como uno de los pulmones de la ciudad, como un sitio para disfrutar en familia. Mucho se ha dicho sobre este paraje natural. Sin duda, es un lugar emblemático, visitado por madrileños y turistas pero, para mí, igual que para muchos de vosotros es, sencillamente, un lugar para relajarse y separarse del mundanal ruido, de las preocupaciones y de las prisas diarias. Tan lejos y tan cerca se encuentra este pequeño paraíso. En esta panorámica, la ciudad, en el fondo, potencia la tranquilidad que yo encuentro en este bosque madrileño en un día de cielos despejados en que me encontraba remando en el centro del estanque.

Autora: Laura Arroyo Martínez